¿Reacio a leer en formato digital? Cinco razones para pasarte el ebook

Yo no me compré mi primer ebook, fue un regalo. Lo primero que pensé fue que no sabía usarlo, que yo era una lectora de las de toda la vida, que no me acostumbraría... Lo típico ante un cambio tan importante para un lector. Porque sí, es un cambio de peso. 

Terminé de leer el libro que tenía entre manos en formato papel y, excepto en muy contadas ocasiones, no he vuelto a leer una novela si no es en formato digital. No quiero volver al papel. ¿Por qué? Tengo cinco razones de peso.

1. Todos los libros que tú quieras

En el verano de 2011 decidimos dedicar tres semanas a Grecia, desde el interior hasta las islas del norte y del sur. Un viaje que es la combinación perfecta: destino histórico, monumentos que visitar, playas increíbles, naturaleza y seguridad.

Para mí, un día de playa es sinónimo de un día de devorar el libro que tenga entre mis manos. Para este viaje me llevé uno, ahora no recuerdo cuál, que se acabó muy pronto. En un hotel dejé el mío y cogí otro en inglés. No era el que más me apetecía leer, la verdad, y me acordé del que había dejado en casa. Pero era lo que había.

El año siguiente estuvimos tres semanas en Mallorca e Ibiza. Un nuevo destino de playa al que me fui cometiendo el mismo error: me llevé un solo libro. Era Sinuhé, el egipcio de Mika Waltari que, a pesar de ser muy bueno, me decepcionó un poco. Creo que porque el protagonista no me caía bien y no le cogí cariño a él ni a sus desventuras. Y me quedé otra vez sin libro que leer teniendo unos cuantos a la espera en mi casa.

No  me ha vuelto a pasar con el ebook. Se acaba uno y tengo otro. Mi ebook es mi biblioteca andante que me acompaña esté donde esté. Además, yo sí soy de las que puede dejar un libro sin terminar si no me ha enganchado. Le doy una o dos oportunidades, pero difícil que le de una tercera. Con el ebook no tengo que obligarme a terminarlo porque ya no es el único libro que llevo conmigo.

En las vacaciones de hace dos años me leí una novela histórica, una vez más la gran obra Casa de muñecas y otras dos obras de Henrik Ibsen, una novela policiaca de Donna Leon, Las fortunas y adversidades de Moll Flanders de Daniel Defoe y comencé la Divina Comedia de Dante que no llegué a terminar.  Jamás habría podido hacer lo mismo en otros viajes sin mi ebook, a no ser que hubiera dedicado una única maleta a los libros.  Si mis viajes no fueran de mochilera, podría planteármelo...

¡1.259 gramos! Podría hacer pesas con este libro.
¡1.259 gramos! Podría hacer pesas con este libro.

2. El peso

El año pasado leí Ana Karenina de Leon Tolstoi. Me encantó conocer tan de cerca a la protagonista, Ana, y acompañarla en ese viaje que realiza a lo largo de la novela. Cómo se convierte en la persona que finalmente es, los sentimientos que la llevan a actuar de esa forma, qué le carcome, por qué actúa como actúa. No creo que nadie más haya conseguido nunca describir tan bien a una persona como lo hizo Tolstoi en esta novela. De hecho, en Guerra y Paz me faltó encontrar esto mismo. 

No hubiera disfrutado igual de una novela de unas mil páginas si esta se me cayera encima de la cara mientras leo por la noche tumbada en la cama o si hubiera tenido que dejarla en casa cada vez que iba en metro por no cargar con un kilo más. ¡En mi ebook tengo mil páginas en solo unos gramos de peso! ¡Tantas palabras en un pequeñito ebook que no pesa nada! Reconozco que algunas veces se me sigue cayendo el ebook cuando estoy tumbada, pero no duele tanto como si fuera el peso de Ana Karenina. Y el hecho de que puedo llevarlo a todas partes sin plantearme si cabe en el bolso.

3. Lo quiero, lo tengo

Hay un libro que quiero leer y no tengo ni que salir de casa o esperar a que me llegue. Lo tengo al instante, es inmediato. A día de hoy no me he encontrado con ninguna novela que no pueda leer en formato ebook. 

4. La calidad de la lectura

No hay diferencia entre leer en ebook y hacerlo en un libro. El contraste entre el blanco del fondo y el negro de las letras es idéntico, en ningún momento echas de menos el papel. No es similar a la experiencia de leer en un móvil, no puede compararse. El ebook solo puede compararse con leer un libro en papel. El mío tiene incluso integrada una luz para poder leer por las noches. Créeme, es mejor experiencia que leer en un libro. Y a mí también me encanta pasar las páginas de un libro. 

5. El medio ambiente

¿Cuánto papel estoy ahorrando a lo largo del año por leer en formato digital? Este año me he propuesto contar los libros que leo. Cuando termine 2017, haré una reflexión sobre cuántas páginas no se han impreso gracias a mi ebook.

Yo no he sido, ni seré, la única reacia a leer en formato digital. Sigo escuchando, y reconozco haberlo dicho yo misma, que el pasar las páginas de un libro, tenerlo encima de la mesilla de noche esperándote, ver la portada, ir a comprarlo o tener el ritual de acercarte a la biblioteca a buscar tu próxima lectura... Pero nada de ello supera la sencillez, agilidad, calidad y  ligereza de leer en formato digital. Entiendo estos argumentos, pero a los que  están ahí les invito a probar el libro electrónico. A día de hoy no conozco a nadie que se haya pasado a este formato y no se haya quedado, incluso los que éramos más reacios. Si te gusta devorar libros, es un imprescindible.

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