Cuando tener razón no importa

Podría escribir infinidad de artículos con este título; hay más situaciones de las que creemos en que tener razón no es relevante. Comprender esta máxima libera a muchas personas de la frustración e incluso la ira que les lleva a discutir sus argumentos con vehemencia sin ser conscientes de que la otra persona jamás les entenderá ni les dará la razón. Porque los dos la tienen. Porque no importa quién la tenga. Porque no están hablando de lo mismo. 

 

Hoy traigo aquí este pensamiento por el comentario que escuché recientemente en una reunión. Una persona decía que "es cuestión de darle a tu equipo lo que te gustaría que te dieran a ti". Parece una afirmación lógica que he escuchado en diversas ocasiones y demuestra incluso una preocupación real del manager por cuidar a las personas de su equipo.

¿Qué pasa cuando tú necesitas una cosa y tu equipo algo distinto?

Sin embargo, el problema de esa afirmación es que no siempre queremos lo mismo que quieren nuestros equipos. Hace unos meses un empleado me decía que su manager no le daba el apoyo suficiente, mientras que el manager alegaba que le daba mucho apoyo. Comprendí lo que sucedía cuando este último verbalizó que "le daba mucho más apoyo de lo que él recibió nunca". Los dos tenían razón, era imposible intentar convencer al uno de que recibía mucho apoyo y al otro de que dabía darle más. ¿Importa quién tenga razón? No. Solo importa que la medida de uno es muy diferente a la medida del otro.

 

Si aplicamos la norma de "trata a los demás como te gustaría que te trataran a ti", nos metemos en un círculo vicioso. Si a mí por ejemplo no me gusta hablar de mi vida privada, no preguntaré a mis compañeros por su familia porque les trato como me gustaría que me trataran a mí. Y puede que ellos lo perciban como falta de preocupación e incluso de mínimos de educación.

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Cuando tener razón no importa

Estos ejemplos son muy sencillos y fáciles de identificar. Hay otros sin embargo que pasan más desapercibidos y son muy cotidianos. Cuando alguien se queja de un compañero o de su manager, y este recibe la queja. no es raro escuchar: "pero ¿qué espera? Yo también me tuve que sacar las castañas del fuego/ pues que espabile como hice yo en su día/ yo a su edad ya llevaba proyectos más importantes" o algo similar con la misma esencia. Estoy segura de que muchos habéis oído esta frases con diversas estilos. ¿Quién tiene razón? ¿El que se queja o de quien se quejan? Una vez más, los dos tienen razón. Pero ¿en qué ayuda tener razón? ¿Sirve para algo a la hora de gestionar el conflicto? No, claramente no. 

 

Y una vez más, lo mismo: la necesidad de empatizar

La verdad es que no me gusta mucho la palabra empatizar porque creo que está tan manida que ha perdido por completo su significado. Sin embargo, bien entendida y practicada, es un ejercicio que en un ámbito de trabajo en equipo (con compañeros, con tu equipo, con tus superiores) es imprescindible.

 

Si respondemos como decía en el ejemplo anterior, nos encontramos en la inacción y nos embarcamos nosotros mismos en la queja. Además, ¿estamos siendo sinceros cuando hacemos esas comparativas? ¿Tu recorrido, experiencias, conocimientos, aprendizajes, contactos, forma de ser, de actuar y de comprender la vida son exactamente iguales a los de la persona de tu equipo? Dudo mucho que la respuesta sea que sí y que por tanto puedas juzgar las acciones del otro desde tu perspectiva. Solo se pueden ofrecer soluciones cuando bajas al terreno de la otra persona, a su realidad, y desde ahí encontrar un punto en común para avanzar olvidando quién tiene razón.


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Comentarios: 3
  • #1

    Santiago (domingo, 10 junio 2018 18:53)

    Hola Astrid me gusta mucho cómo escribes y como piensas.
    Cuánta razón tienes con tus palabras, jefes o líderes?? Creo que solo he tenido jefes, y es más jefes que consideran que los jefes tienen que ser como son ellos, que el jefe y el asalariado no son amigos, solo tienen una relación laboral. Yo creo que algo de razón tiene, pero creo que se puede ser jefe y amigo , el problema está en cuando el uno de aprovecha del otro por esa amistad. Sin embargo he tenido amigos que eran líderes y la vida les ha ido muy bien.
    En cuanto al tema del compromiso con la empresa, me parece buena tu definición, pero creo que cada trabajo es un mundo, por mi esperiencia laboral muy poca gente se implica en su trabajo, principalmente porque hay poca gente que trabaja realmente en lo que le gusta,que trabajan porque no les queda otro remedio, que intentan escaquearse lo más máximo posible y hacen las cosas sin ilusión, aunque teniendo en cuenta que somos el país que más horas trabajadas de Europa y menos rinde, es normal. Esto a lo mejor se arreglaba con turnos continuos y todo el mundo a casa a las 17, pero va a ser difícil cambiarlo.
    Te seguiré leyendo, soy también aficionado a escribir, pero lo hago para mí, me relaja casi tanto como hacer puzzles. Un saludo.

  • #2

    Astrid Nilsen (lunes, 11 junio 2018 23:23)

    Muchísimas gracias por tus palabras, Santiago. Me alegro de que te haya gustado y de que compartas tus ideas. La verdad es que yo creo que puede haber cientos de relaciones, he visto incluso a jefes muy muy jefes teniendo amistad con personas de sus equipos- algo que me choca mucho. Y, al igual que tú, sí creo que un líder puede tener relación de amistad con su equipo. Una formadora que conocí decía que eso no podía suceder nunca, porque un jefe y su equipo están en diferentes planos y los amigos están en el mismo. Hay muchas opiniones y razonamientos al respecto :) A mí me cuesta creer que se puedan “tipificar” las relaciones. Yo hace tiempo pensaba que debías contratar a personas con las que te irías a tomar un café. Ahora sé que eso es una gran equivocación porque solo contratarás a personas similares a ti y te perderás con toda seguridad a gente muy valiosa con la que simplemente no eres afín en otros entornos. ¡Hay mucho para debatir!
    En cuanto al compromiso... la verdad es que no me gusta mucho esa palabra. Creo que está demasiado manida y de tanto usarla ha perdido todo su significado. La mencionamos como si todos habláramos de lo mismo y no es así. Eso sí, ¡falta mucho en España para que las empresas “cierren” a las 17!
    Si algún día te animas a compartir lo que escribes, me encantará leerlo. A mí me costó muchísimo atreverme a publicar algo y este blog era un gran reto para mí. Pero por diversas razones decidí atreverme y poco a poco voy dando mi opinión en este pequeño espacio ;)
    Un saludo

  • #3

    LL (sábado, 25 agosto 2018 02:29)

    Tener razón vs Autoritarismo. Hay quienes confunden estos términos.